Texto de Gerardo Echeita.
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Cuando ese entorno social se hace accesible físicamente, se muestra respetuoso con su diferencia y se moviliza para prestar apoyo las discapacidades se van diluir y tan solo van a encontrar personas, que tienen ganas de aprender y que pueden desarrollar una vida autodeterminada y con calidad.

Otro de los problemas que se plantea, es que hay mucha teoría escrita sobre todos estos problemas, pero a la hora de llevar a la práctica, a la vida cotidiana, se ponen en duda de si se dispone de conocimientos didácticos, educativos o recursos suficientes. Pero para darnos cuenta de eso vamos a tener que ser profesores activos, con ganas de aprender cada día y de preocuparnos por cada niño que entra a nuestro aula ya que cada uno de ellos nos van a contar una historia distinta.
Resalta, como hemos dicho también unas líneas más arriba, que lo más importante no van a ser los contenidos escolares que vayan a aprender los educandos sino su propia formación, que es lo que debería convertirse en el eje de la organización del trabajo escolar. Que aprendan a valerse por sí solos en el día a día.
En general, toda la sociedad, y nuestra cultura necesita un cambio. No es normal que la sociedad vaya evolucionando, vayan saliendo las nuevas tecnologías, la gente tenga otras maneras de pensar y de actuar y que en la escuela se sigan impartiendo las clases como hace 40 o 50 años. Los niños van a salir a una sociedad del siglo XXI que como sabemos nos van a llover golpes por todos los lados y les tenemos que preparar para esa sociedad, no para la del siglo pasado.
Actualmente en nuestras aulas hay niños de muchos países y cada vez más y somos una cultura muy cerrada sobre todo a culturas que ya han pasado antiguamente por nuestro país, y esto hay que cambiarlo, como he dicho no podemos poner etiquetas desde pequeños. La superación de esta barrera cultural debe hacerse por la vía de avanzar hacia un modelo intercultural, desde el cual seamos capaces de interpretar determinadas diferencias individuales como modos de ser y considerar las diferencias culturales en igualdad, de modo que veamos en ello sociedades más justas e igualitarias. Pero esto no se va a conseguir en un año… es un gran trabajo ya que los cambios culturales son los más difíciles pero nadie ha dicho que no podamos conseguirlo si todos queremos. Y si queremos una escuela para todos, una escuela inclusiva… termino la reflexión con la frase que me quedo del texto…
“Difícilmente puede haber una escuela inclusiva, es una sociedad excluyente”

Hablando del cambio cultural, de la sociedad, quería incluir esta foto en el portafolio porque es un reflejo exacto de los cambios que ha habido estos años atrás. Yo no digo que antes a lo mejor se le castigaba demasiado al niño y el profesor tenía demasiada autoridad sobre él, pero ahora con estos cambios, se ha llegado a darle toda la razón al niño, dejando de lado cualquier comentario del profesor, ya sea bueno o malo. Esta falta de autoridad es lo que está produciendo en el profesorado una gran insatisfacción, ya que no saben cómo acertar a la hora de educar a los niños y que los padres se sientan agusto. Pero para que estos cambios se produjesen ha tenido que cambiar toda la sociedad, a los niño ahora ya no se les castiga, si no que se dialoga con ellos y se intenta llegar a un acuerdo, cosa que por una parte está bien, ya que el acto de dialogar es una cosa que tienen que tener muy presente los niños, pero hay muchas veces que un pequeño castigo a tiempo nunca viene mal. Pero de siempre los padres han querido lo mejor para sus hijos, eran sus protectores aunque muchas veces nos pareciese lo contrario
cuando iban a hablar con nuestros profesores, pero lo hacían por nuestro bien; pero ahora ese sentimiento de protección sobre el niño creo que se está exagerando mucho, pero no veo normal que en mi antiguo colegio en Pastrana, haya una clase de 10 chicos/as del pueblo, más los alumnos de pueblos de alrededor, y que se hayan hecho tal piña que les da igual llegar a sus casas con 11 asignaturas suspensas, ya que a sus amigos les ha pasado lo mismo y son tan felices… ¿Qué está pasando? Los padres, la sociedad, la cultura…nos tenemos que poner manos a la obra, y no hay mucho tiempo para pensar, debemos de empezar a actuar, a la voz de ¡ya¡
Y sin nada más que decir por hoy… ¡me despido!
¡Hasta la próxima Cuquis!
Lucía Toledano Taravillo.
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